Un flechazo, tan repentino como devastador, me encadenó al rastro de Seha, la persona que, con una sola mirada, reescribió el destino de mi corazón. Mi búsqueda, impulsada por una pasión inquebrantable, me llevó a un umbral inesperado: un club de Pilates, un santuario de cuerpos en armonía y almas en plena revelación. Allí, entre la delicadeza de cada estiramiento y la intensidad de cada respiración, mi percepción del mundo se desmoronó. La proximidad, la vulnerabilidad expuesta en cada movimiento, encendió una chispa desconocida, una tensión palpable que iba más allá de lo físico. Y entonces, en un instante suspendido en el tiempo, una postura, demasiado audaz, demasiado profunda, desveló un abismo de emociones inexploradas. ¿Era una provocación? ¿Una promesa silenciosa? ¿O el preludio de una conexión tan íntima que desafiaría toda lógica? No te quedes con la duda. Adéntrate en el primer capítulo y desvela el enigma que aguarda.
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