Tras una odisea que desgarró mi alma y me devolvió a la vida por un hilo, el espejo me reveló una verdad escalofriante: ya no era yo. Mi propio cuerpo, ahora un eco de deseos ajenos, me había traicionado, suplicando el castigo del hombre más temido del Imperio. Lexion, el ‘perro rabioso’ cuya sola presencia helaba la sangre, se alzaba ante mí como una sentencia. Cada fibra de mi ser gritaba terror, anticipando el abismo que sus manos prometían. Entonces, un eco olvidado de mi aventura pasada resonó: una misión del destino, perversa y seductora. ¿Recibir el castigo del destino? ¿Cien veces? Y lo más aterrador: este cuerpo, que nunca antes había conocido la caricia de un hombre, vibraba con una sensibilidad perturbadora ante el mero roce de Lexion. Días y noches se fundieron en una agonía dulce y ardiente, donde la carne y los huesos parecían consumirse en una llama incomprensible. ¿Soy yo quien anhela esta tortura exquisita, o es la sombra de otra alma la que se deleita en la masoquista danza? La línea entre el terror y una extraña, prohibida excitación se desdibuja con cada encuentro. Adéntrate en el primer capítulo y descubre el oscuro secreto que une a Nadia con su destino.
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