En los campos donde el destino teje sus hilos más crueles, emerge una figura divina, un guardián cuya existencia es un lamento silencioso. Él es el dios de la tierra, pero su guadaña, lejos de ser un símbolo de vida, es el eco de un amor prohibido, de un sacrificio incomprensible. Cada vez que su hoja besa el aire, no es la muerte lo que siembra, sino una promesa retorcida: la abundancia brota de un precio incalculable. ¿Qué alma se esconde tras la máscara de este segador, y qué secreto inconfesable alimenta la vida que él cultiva? Su mirada, cargada de una melancolía ancestral, guarda la verdad de un pacto sellado con sangre y esperanza. Atrévete a desvelar el velo de este enigma. El primer capítulo te espera para susurrarte sus secretos más profundos.
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