Tres años. Tres largos años de una existencia predecible, de pasillos conocidos y rutinas inquebrantables. Mi vida docente era un eco monótono, hasta que ella, Yeon-woo, irrumpió como un vendaval. La profesora de gimnasia, con su sonrisa desafiante y su mirada que prometía secretos, tejió una red invisible a mi alrededor. Lo que comenzó como un inocente coqueteo, una chispa fugaz en la monotonía, se transformó en una invitación susurrada, una promesa de una noche que desafiaría toda lógica y decoro. Creí que sería un juego, un efímero desvío de la norma… pero el destino tenía otros planes, y el abismo de lo prohibido nos esperaba, justo donde menos debía. ¿Estás listo para desvelar el primer capítulo de esta pasión inconfesable?
Sé el primero en comentar
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!