Mi existencia era un eco, una frágil melodía a punto de silenciarse en un mundo que no era el mío. Reencarnada como la hermana menor del protagonista de una novela BL, mi destino parecía sellado: una vida efímera, condenada por una fragilidad que ni el más leve aliento de invierno perdonaría. Pero el destino, con su cruel ironía, me tendió una mano: el toque sanador de Akkad, mi amigo de la infancia. Su don, una bendición y una condena, solo despertaba con el roce de la piel. Ingenua, lo vi como un mero atajo, una estratagema pasajera. Al fin y al cabo, su corazón estaba predestinado a latir por mi hermano, ¿verdad? Con esa certeza, tomé su mano, sellé sus labios en un primer beso robado, convencida de que solo aceleraba un camino ya escrito. Pero el hilo escarlata del destino es más caprichoso y enredado de lo que jamás imaginé. Sus ojos, antes espejo de inocencia, ahora me persiguen con una intensidad que me roba el aliento, que quema mi piel. Sus palabras, susurros peligrosos, desdibujan la frágil línea entre la amistad y un anhelo prohibido que amenaza con consumirme. “Lavi. Te ves hermosa.” “¿Qué…?” “Mira por la ventana. No pudiste resistirte porque te detuviste cuando me viste.” “Akkad.” “Si sigues poniéndote tan nerviosa, solo querrás más.” El hombre cuyo corazón debería suspirar por otro, ahora me mira con una posesión que estremece mi alma, que me arrastra a un abismo desconocido. ¿Desde cuándo este juego inocente se convirtió en una trampa para mi propio corazón? “¿Por qué me haces esto de repente?” El destino ha jugado su carta más cruel, tejiendo una red de deseo y confusión. ¿Podrá mi frágil corazón resistir esta pasión inesperada que desafía toda lógica y predicción? Sumérgete en el primer capítulo y atrévete a desvelar el misterio de un amor que desafía toda lógica y predicción.
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