Una primavera prometía el florecer de un amor, un susurro de deseo que se atrevió a desafiar la inocencia. Sus palabras, ardientes y prohibidas, resonaron en el gélido invierno de mi alma: ‘¿Sientes algo por mí? ¿Dormirías conmigo?’. Fue un instante, una elección, un abismo que se abrió bajo mis pies. Lo que comenzó como una efímera chispa de pasión, se transformó en una carga insospechada, un eco persistente de aquel encuentro. Ahora, el invierno ha vuelto, y con él, una verdad ineludible que me consume: ‘Tengo dieciséis semanas de embarazo’. ¿Podrá la primavera, por fin, traer consigo la redención o solo un dolor más profundo? Sumérgete en el primer capítulo y descubre cómo el amor y el destino pueden ser tan hermosos como desgarradores.
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