El eco de una promesa, tan dulce como venenosa, resonaba en mi alma: ‘Te protegeré’. Para mí, esa frase era un grito ahogado, un eco amargo de un pasado tejido con la ausencia de un padre y la sombra de una traición materna. Crecí sabiendo que la protección era una ilusión, un veneno que corroía cualquier atisbo de fe. ¿Quién iba a imaginar que el destino, con su cruel y retorcida danza, me obligaría a pronunciar esas mismas palabras? ¿Y a quién? No a un alma inocente, sino a la hija de aquel cuya mano segó la vida de mi progenitor. Mi corazón, atrapado entre el deber de la venganza y un impulso incomprensible, se debate en un abismo de contradicciones. ¿Podrá el odio transformarse en el más peligroso de los afectos? Adéntrate en este torbellino de emociones y descubre el primer capítulo de un destino entrelazado.
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