Han pasado algunos meses desde que cerró el restaurante chino del vecindario, y cuando el protagonista lo visita por primera vez en mucho tiempo, descubre que se ha transformado en un restaurante llamativo y misterioso con su antiguo letrero aún intacto. Cuando entro, había una gal allí... Esta es una historia sobre un restaurante de Chinatown donde las gals son hospitalarias
Sé el primero en comentar
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!